La presión de la sangre es la fuerza en las arterias cuando el corazón late (presión sistólica) y cuando el corazón está en reposo (presión diastólica). Se mide en milímetros de mercurio (mm Hg). La presión sanguínea alta o hipertensión es definida en los adultos como una presión sanguínea mayor o igual a 140 mm Hg presión sistólica o mayor o igual a 90 mm Hg de presión sistólica.
La presión sanguínea alta incrementa el riesgo de padecer enfermedades coronarias, que llevan a ataques al corazón o cardiacos, y derrame cerebral, en especial cuando está presente con otros factores de riesgo.
La hipertensión puede presentarse en niños o adultos, pero es más común en personas sobre los 35 años. Es particularmente frecuente en afro americanos, personas mayores o de mediana edad, personas obesas, grandes bebedores y mujeres que toman píldoras anticonceptivas.
Se puede dar en familias de manera hereditaria pero muchas personas con familias con historial de hipertensión nunca la sufren.
Personas con diabetes mellitus, gota o enfermedad renal están más predispuestas a desarrollar una alta presión sanguínea o hipertensión.
sábado, 10 de octubre de 2009
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